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Constelación familiar

Cuándo hacer una constelación

Una constelación familiar se crea cuando una persona quiere aclarar un tema específico de su vida.

Se reúne un grupo de personas, todas ellas diferentes, con distintas inquietudes y dilemas a resolver, y se crea un círculo en el cual se dará lugar a las constelaciones de aquellos que lo soliciten, y dentro del cual quedarán todos los secretos e intimidades protegidos por el respeto y el amor.

Esta persona expone ante el grupo su tema y a partir de aquí, y guiado por su intuición, elige a distintos miembros del grupo como representantes de las personas que forman su estructura familiar. A continuación coloca y relaciona los representantes en el centro de la sala. Hecho esto la constelación cobra vida de forma que los representantes comienzan a sentir las emociones, miedos y deseos de las personas a quienes representan.

Con este método el origen del desorden sale a la luz. De modo admirable y sorprendente, la verdadera historia de la familia se manifiesta y expresa viéndose con claridad por primera vez. El coordinador va guiando a las personas hasta una constelación final donde cada cual toma la responsabilidad que le corresponde.

Estas constelaciones no sólo explican y resuelven casos individuales, nos permiten también comprender las leyes invisibles que rigen nuestras relaciones.

A quién beneficia?

En casi todas las familias hay ciertos hechos que tienen un profundo impacto residual en todos sus miembros, perturbando la armonía familiar.Todo niño está conectado a una familia y adopta ciertos roles en la estructura familiar. Todos los miembros de la familia, incluyendo aquellos que están ausentes por muerte y separación, están energéticamente presentes en la estructura familiar y afectan a los otros miembros.

Recreando la estructura o constelación de la familia, las relaciones dentro del sistema pueden aclararse. Los participantes pueden ver como las dinámicas no resueltas han estado afectándoles desde la infancia.

Con este trabajo se logran, una y otra vez, traer a la luz lo oculto y hacer visible la causa de determinados conflictos. La realidad aceptada es liberadora, disuelve las implicaciones en viejas ilusiones y abre paso a la reconciliación. De esta manera la perspectiva se amplía y con ella también la responsabilidad.